HISTAMINOSIS ALIMENTARIA NO ALÉRGICA

La Histamina es una molécula que se encuentra tanto en los alimentos que tomamos  y como dentro de nuestras células. En nuestro organismo tiene funciones hormonales y neurotransmisoras, regula la secreción del jugo gástrico, la contracción del intestino, modula tanto de la respuesta inmune humoral como la celular. Regula funciones hipotalámicas, relación vigilia/sueño, regula el apetito y funciones vegetativas entre otras.

Por tanto podemos decir que la histamina es vital, pues es necesaria en todos los tejidos y en diferentes concentraciones PERO cuando las cantidades normales son sobrepasadas, ocasiona síntomas, bien localizados o bien generalizados, que hacen perder la salud.

La histaminosis en realidad no es el nombre de una determinada enfermedad. El síndrome HANA (histaminosis alimentaria no alérgica) es un mecanismo de liberación endógena de histamina. La liberación de histamina por los mastocitos, basófilos u otras células, y su posterior unión a sus receptores (RH1-RH4), son los responsables de la gran cantidad de síntomas que desencadenan. Este cuadro clínico crónico y multisintomático afecta a diferentes órganos y funciones del cuerpo. Se caracteriza por ser una reacción silente, es decir, los afectados no pierden la salud inmediatamente, sino que van entrando en un deterioro progresivo de la misma que va empeorando su calidad de vida.

Como los síntomas son muy variados y no parecen guardar relación estos pacientes suelen consultar distintos especialistas durante años siguiendo distintos tratamientos para reducir sus síntomas y con bajos resultados.

Estos síntomas son los más frecuentes pero puede haber muchísimos más

Diagnostico de la HANA

  • Gases
  • Hinchazón abdominal
  • Digestiones pesadas y lentas
  • Estreñimiento
  • Diarreas
  • Dolores de cabeza de cualquier tipo
  • Sequedad en la piel (picor en oídos)
  • Acufenos
  • Fatiga muscular crónica.
  • Olvidos momentáneos de cosas recientes.
  • Alteraciones en las secreciones como las lágrimas y el flujo vaginal, tanto
  • Contracturas musculares
  • Dolores articulares.
  • Síntomas fibromiálgicos.
  • Fascitis plantar del calcáneo.
  • Dolor por presión, debido a la retención de líquidos en distintas partes del cuerpo
  • Abortos de repetición o infertilidad,
  • Halitosis
  • Enfermedades Autoinmunes (Hashimoto, Lupus, ELA, Miopatías mitocondriales, Fibromialgias, Síndrome de fatiga crónica, colon irritable, enfermedad de Chron, etc.
  • Dolor en las fosas ilíacas.
  • Resistencia y dolor a la presión en disco L5-S1.
  • Disregulación de los esfínteres anal y vesical.
  • Alopecias.
  • Dermatitis crónica.
  • Urticaria crónica.
  • Sudoración nocturna o Hiper o hipotermia pues la histamina tiene acción sobre el centro regulador de la temperatura y puede alterar su función.
  • Taquicardias que puede ser debidas a disregulación en los electrolitos y/o neurotransmisores.
  • Insomnio.
  • Piernas inquietas.
  • Cansancio crónico más intenso por la mañana y después de comer.

Tratamiento personalizado

Consiste básicamente en una dieta terapéutica en la que se retira el alimento que hace que se libere histamina de forma endógena en el organismo del paciente (Resultado del test de liberación de la histamina). Está demostrado que la dieta es la solución más efectiva en el tratamiento de la HANA por lo que un especialista en nutrición clínica realizará una dieta personalizada y adaptada a cada persona. La realización de la dieta de forma estricta es fundamental para el éxito del tratamiento.

Se realiza mediante una historia clínica en la que un médico especialista realizará un correcto diagnóstico diferencial para distinguir si el paciente presenta síntomas que hagan sospechar de HANA. El diagnostico definitivo esta basado en  un llamado Test de Liberación de Histamina de tercera generación que se realizará con una pequeña muestra de sangre, sobre 12 alimentos básicos con el que se confirma la sospecha de Histaminosis: Leche, Yema de huevo, Clara de huevo, Ternera, Cerdo, Pollo, Trigo, Pescado azul, Pescado blanco, Soja, Maíz, Arroz.

Tras un mes y medio  de estar haciendo la dieta, se han de observar cambios favorables. En el 80% de los casos se produce una gran mejora de los síntomas sobre todo de los digestivos con resultados espectaculares. No obstante si la mejora no se produce puede sospecharse transgresiones en la realización de la dieta, un nivel alta de estrés o un consumo grande de fármacos.

Es importante saber que todos los alimentos, en mayor o menor proporción, contienen histamina, pero el contenido de histamina de los alimentos nunca nos llevan a enfermedad crónica, por lo cual hacer dietas de alimentos bajos en histamina no es la solución.